Atrio Montessori

La Dra. Montessori expreso como uno de los resultados de sus experimentos especialmente en Barcelona que su propio método solo podría encontrar su expresión total cuando fuera aplicado a la enseñanza de la fe católica.

De hecho, ella estaba convencida que su nuevo método había sido por una peculiar y providencial serie de circunstancias, puesto en sus manos para el engrandecimiento del Reino de Dios por medio de su aplicación, de la enseñanza de las necesidades de la fe católica.

La inquietud de los directores en brindar a la comunidad este ambiente surge en un viaje a Roma, cuando visitando Colegios Montessori con Atrio, inicia un especial interés y gran entusiasmo por comenzar, así que se puso manos a la obra y se contacto a una religiosa especializada en El catecismo del Buen Pastor, quien en 1972 fue alumna del Lic. Francisco González en el curso Montessori en la Ciudad de México, posteriormente en 1992, impartiendo el curso Montessori a directores en Santiago de Chile, vuelven a coincidir y es ahí donde se comprometen en la realización del Atrio Montessori para beneficiar a la niñez regiomontana, y es en el año de 1994 cuando finalmente se inicia la construcción y preparación del atrio, y durante un par de meses fue hospedada en casa de los directores hasta que el ambiente fue terminado.

En 1995 el Colegio Montessori de Monterrey inicia su Ciclo Escolar con el Atrio Montessori Se inicio con la bendicion y misa solemne en el patio del Colegio celebrada por el Pbro. Gerardo Cárdenas, gran promotor de la catequesis infantil siendo de esta manera los pioneros en Monterrey en brindar la educación en la fe bajo la filosofía Montessori.

Dentro de los principios fundamentales de la filosofía Montessori, es el contar con un ambiente preparado, el atrio es el lugar dedicado a la vida religiosa, es el espacio en donde el niño comienza a conocer las grandes realidades de su vida de cristiano y sobre todo empieza a vivirla en la oración y meditación.

La catequesis del buen Pastor y por consiguiente el atrio está centrado en la Liturgia y Biblia.

Estamos consientes de nuestra función mediadora en la evangelización del niño, sabes que nuestra parte es importante para ayudar a ciertas potencialidades en el niño, en nuestra experiencia, captamos que los resultados superan las primicias. Hay una misteriosa unión que vincula a Dios y a l niño, al Creador y a su creatura, una unión que no puede ser explicada como resultado de ningún trabajo humano.

Nuestra tarea es ofrecer ciertas condiciones para que dicha relación se establezca.